miércoles, 18 de octubre de 2017

Maniobras de reanimación



Después de conocer los diferentes estados por los que pueden pasar las relaciones, la pregunta obvia y sensata que debemos hacernos en estos momentos es, ¿En qué estado se encuentra mi relación de pareja?.

Para responder a esa pregunta, podemos hacerlo desde la parte más básica y luego profundizarla, es decir, inicialmente, es vital reconocer en cual de las dos vertientes nos encontramos, es decir:
A.     En un estado apropiado de la relación (Especial - Excelente)
B.     En un estado inapropiado. (Vegetativa – Frustrante- Destructiva)

Si descubres que la respuesta es A, felicidades!, disfrutad de las mieles de vivir una relación Especial y por otra parte si estas viviendo una relación excelente, En hora buena!! Ello es el fruto de haber recorrido, sin que seáis muy conscientes, los pasos del amor.

Por otra parte , si tu respuesta es de tipo B, es necesario que os hagáis una segunda y tercera pregunta: ¿Qué tipo de relación nos gustaría tener? ¿Estamos dispuestos a emprender un plan de acción para llegar allí?

En este punto, es valioso tener en cuenta, que los comportamientos que  se viven en los estados inapropiados, tienen un motor y son el tipo de emociones, sensaciones y emociones que experimentan los componentes de la pareja, o en la mayoría de casos la ausencia o carencia de sentimientos que se comparten en la misma.

Por esta razón, si tu relación se encuentra en cuidados intensivos o agonizando, antes de rendirte, aplica todas las maniobras de reanimación que estén en tus manos, siempre y cuando haya un acuerdo consensuado por los dos, pues es una maniobra de ambas partes.

Para ello, una de las claves , es fomentar e intensificar las sensaciones compartidas que disfrutaron en algún momento de la relación. Evidentemente deben ser sensaciones agradables y procurar eliminar la información tóxica que se comparte con los demás, acerca del malestar que se vive en tu relación.

Busca estrategias  para realizar en pareja, como por ejemplo:
  • Recuperar fotos de momentos vividos muy agradables,
  • Hacer viajes, 
  • Caminar en la naturaleza, 
  • Realizar actividades que os genere altas dosis de Adrenalina, i
  • Ir a conciertos,
  • Romper esquemas
  • Dialogar, evitando temas funcionales como trabajo, hijos, cotilleo..
  • Abrazos prolongados sin pretensión romántica o pasional…


Querido peregrin@, deseo que este post te haya inspirado para encontrar tus propias estrategias de reanimación y que las puedas poner en práctica para alcanzar el estado que deseas en tu relación.

Hasta pronto!


lunes, 18 de septiembre de 2017

Estado Destructivo



Cuando el estado frustrante de la relación no es reconducido, su destino final muy seguramente puede llegar a ser el estado destructivo. 

Si lo que viste en el estado anterior, te parecía inaudito y más bien triste, lo que puedes llegar a experimentar en este estado lo es aun mucho más. 
 
En el estado destructivo, sin lugar a duda, uno de los dos miembros de la pareja, es la victima y el otro el agresor.  Por lo tanto, si en algún momento detectas síntomas como los que paso a enumerar, no dejes pasar más el tiempo, busca ayuda, retoma el control de tu vida y bríndate la oportunidad de ser el dueño de tu vida.

Para quién es victima dentro de la relación:
  • Padecer insomnio
  • Depresión
  • Falta de apetito
  • Ansiedad
  • Sentir culpabilidad
  • Inseguridad frente a los diferentes eventos del día a día
  • Miedo constante hacia su pareja
  • Maltrato psicológico e incluso algunas veces puede llegar al maltrato físico.
  • Deterioro de la autoestima
  • Aislamiento

Para quién es agresor dentro de la relación:
  • Sólo desea que se cumplan sus caprichos y deseos anulando los de su pareja.
  • Todo debe girar en torno a su vida.
  • Abuso de su poder.
  • No respeta la opinión de su pareja, le parece ridícula e insignificante.
  • No respeta la intimidad de su pareja, ni su libre albedrío, ocultándolo bajo el cartel de protección.
  • Manipulación constante.
  • Si no se hace lo que quiere, declara la guerra a su pareja, llegando incluso al maltrato emocional, psicológico o físico.
 Es importante, ser honesto consigo mismo y determinar si te encuentras en este punto, para poder tomar la mejor decisión, reconducir tu vida y liberarte de ataduras que pueden estar haciendo de camino un viaje con un equipaje pesado e inmanejable.

Por último, recordar que no necesariamente se pasan por los dos estados anteriores, si se posee una autoestima inadecuada, problemas psicológicos o una visión distorsionada del amor, se puede llegar directamente a este estado inapropiado de la relación. Ahora bien, si te has ocupado de trabajar en ti, de alcanzar una autoestima y mentalidad equilibrada y has logrado obtener el visado al país del amor, tal y como nos propone el libro los pasos del amor y la capacidad de amar,  la probabilidad de llegar a este estado y crear vínculos inapropiados baja considerablemente.

Querido peregrino, te dejo la siguiente inquietud, si quieres realmente vivir las relaciones de tu vida desde la perspectiva de ganar, no te descuides, crea vínculos contigo mismo que te lleven a amarte, hacerte respetar y disfrutar de quienes te rodean.

lunes, 28 de agosto de 2017

Estado frustrante, No me cortes las alas.




Uno de los puntos de partida para que se genere este tipo de relación, es haber caído en un estado vegetativo previo, (http://bit.ly/2wCNizH) y haberlo mantenido por un largo período sin haber buscado soluciones permanentes.

Vivir una relación frustrante, conlleva una serie de emociones que poco a poco van erosionando  la armonía y el bienestar del vínculo.

Algunos síntomas de esta dolencia son:

·      La convivencia se torna tensa
·      Disminuye el nivel de tolerancia
·      Aumenta la sensación de impotencia e  irritabilidad
·      Percepción de  que la relación te corta las alas o te opaca como individuo
·      Sensación de ahogo y pérdida de libertad
·       Búsqueda de pasar momentos en soledad e incluso propiciarlos 
·       Tendencia a creer que ya no le importas al otro y que incluso ya no le resultas atractivo
·      La idea de separación empieza a rondarte
·      Las posibilidades de infidelidad aumentan.

Si te ves identificado con los síntomas anteriores y deseas poner punto y final a este estado y luchar para darle un giro a tu relación, es momento entonces para que te plantees interrogantes cómo:

ü  ¿Qué nos ha podido conducir a este estado?
ü  ¿Cuál es mi cuota de responsabilidad?
ü  ¿Deseo honestamente luchar para sacar la relación de este estado?
ü  ¿Está mi pareja también comprometida para reconducir el rumbo de nuestra relación?
ü  ¿A qué me comprometo?
ü  ¿Qué actitud me acompaña ahora?
ü  ¿Esta actitud va en concordancia con mi propósito de cambio?
ü  ¿Qué cosas, pensamientos, emociones tengo que no debería seguir alimentando?
ü  ¿Qué cosas, pensamientos, emociones tengo que  debo  mantener?
ü  ¿Qué emociones, pensamientos y actitudes necesito para cumplir ese objetivo? ¿Los tengo actualmente?
ü  Si tu respuesta anterior es negativa ¿Qué necesito para adquirirlos?
ü  ¿Qué pasos voy  a seguir para obtener los resultados que deseo?
ü  ¿Cuál es el primer paso?
ü  ¿Cuándo lo voy a dar?

Probablemente a ti te surjan muchísimas mas preguntas y estaré encantada de que si es así las puedas compartir para que nos enriquezcamos todos en este camino.
Retomando la primera pregunta, que tiene como objetivo, reconocer el problema y sus causas, permíteme sugerirte que revises todos los pasos del amor y  los requisitos para el visado al país del amor, así como tener en cuenta el cumplimento de vuestros pactos, promesas, responsabilidades y  quizás de esta forma encuentres pistas de los motivos que os ha llevado a tener la relación que hoy tenéis.

Una de las claves para sacar las relaciones de este estado es que los componentes estén comprometidos consigo mismos a luchar y esforzarse para que la relación gane. De lo contrario, si es uno solamente el que tira del coche, los síntomas del estado frustrante en el que se encuentran, aumentará y les llevará al último estadio no conveniente de una relación, el estado destructivo.

Por último, recuerda que en la medida en que mejores tú, como ser individual, aportas crecimiento y riqueza a tus relaciones.

Un saludo peregrino y hasta la próxima!!


viernes, 11 de agosto de 2017

Estado vegetativo





Los dos anteriores estados de los que hemos hablado anteriormente son estados apropiados de una relación, sin embargo, un gran porcentaje de las relaciones llegan a estados inapropiados debido a la falta de madurez emocional y conocimiento en el arte de amar, en este post, dedicamos unas líneas para hablar del Estado Vegetativo.

El estado vegetativo, según el libro de los pasos del amor y la capacidad de amar, hace referencia aquellas parejas que no logran superar la fase posterior al cóctel del amor, debido a las consecuencias que esto puede traer.

Para detallar un poco más a que hace referencia, recordemos que los efectos del enamoramiento no perduran en el tiempo por arte de magia, por el contrario tienen un periodo de existencia limitado y cuando éste va desapareciendo, puede ocurrir que la rutina se apodere del día a día y sin casi percibirlo, cuando menos te das cuenta, muchas de las cosas que disfrutabais hacer juntos ya no tienen el mismo sentido, ni la misma importancia. 

Cuando lo anterior ocurre, inicia el proceso interno de egocentrismo, simplemente te empiezas a ocupar de tus cosas y las de tu pareja pasan a estar en un segundo o tercer plano, se sigue un camino "individual" y el "nosotros" deja de existir.  Como consecuencia la comunicación ya no es importante y carece de prioridad, finalmente sólo piensas en ti.

Además la admiración que solías sentir por tu pareja, disminuye a niveles muy bajos, cosa que significa estar lejos del camino al país del amor, recordemos que la admiración es un punto básico para mantener la llama del amor. 

Cuando menos lo piensas, se genera en ti una sensación de soledad aunque estés compartiendo con quien antes te bastaba para sentirte lleno y feliz. la distancia entre el uno y el otro empieza a ser cada vez más grande e irrecuperable.

Sin embargo, esta estado de relación puede ser reconducido si eres capaz de parar y tomar aquellos factores que sabes pueden ayudarte y aquí se hace referencia a aspectos tales como autoestima, mentalidad apropiada, aceptación, capacidad de intimidad, entre otros. 

Por ejemplo, una de las cosas que puedes hacer es escribir aquellas cosas que admirabas en tu pareja y alimentarlas, igual puedes encontrarte con aspectos que puedes empezar a admirar y que no te habías percatado.

Querido peregrino, cuando os veáis en este punto, debes saber que aun puedes rescatar tu relación antes de que pase al siguiente estado que no es otro que el frustrante.

lunes, 31 de julio de 2017

Estado excelente



Cada uno de nosotros somos un mundo diferente y por lo tanto vemos la vida con un prisma distinto, motivo que nos lleva a tener estilos y propósitos únicos.

Por mi parte os comparto que a nivel emocional, me encantaría llegar a tener relaciones excelentes, ese es mi puerto de llegada, mi desiderata.

Vivir una relación excelente no es sinónimo de perfección, la verdad está muy lejos de ello, pues quien busca que así sea, ha decidido ceder el mando de sus    b vínculos a los caprichos de la personalidad.

Precisamente la llave que conduce a tener relaciones excelentes, es la ausencia de ego en el día a día… soy consciente que escribirlo y escucharlo resulta fácil, sin embargo emprender esa estilo de vida es un constante camino de perseverancia, humildad y nobleza.

Las parejas que viven en este estado han sido capaces de sobrepasar las aristas de sus personalidades y permiten que el sentimiento esté por encima de cualquier mal entendido, diferencia o dificultad.

Han llegado a comprender, que su vínculo no es una lucha de poderes, que no les alimenta el imponer sus creencias limitadoras por medio de manipulación o victimismo.

Estas parejas crecen y construyen  su propio mundo interno en sintonía, son compañeros de camino, viven su individualidad “Yo”, respetan el espacio del otro “Tu”  y a la vez  saben apreciar los momentos  “Nosotros”.

No exigen, ni mendigan cariño, protección, atención o aprobación.  Cada uno de ellos se presenta con estas copas llenas, fruto de su propia autoestima y así evitar la dependencia para que sea el otro el que se encargue de satisfacer esas necesidades. 

Son parejas felices, y comparten su propia felicidad con el otro, pues entienden que ella no depende del otro.

Yo no sé vosotros, pero a mi me encantaría llegar allí y sentir que tengo un compañero de camino con el cual puedo ser transparente y respetar y mimar también la transparencia que me ofrece..

Aún me queda mucho camino por recorrer, sin embargo con perseverancia  y amor, el recorrido se hace más hermoso.


Os animo a emprender y continuar esa ruta que lleva a tu propia plenitud y felicidad.

Subscríbete a nuestro blog

Peregrinas emprendedoras