viernes, 26 de febrero de 2016

Eres políglota?



Te preguntarás, qué tienen que ver los idiomas con el amor…. Pues muchísimo y te explicaré por qué. 

¿Te parecen familiares las siguientes frases?: “ Es que ella no  me quiere”. Y al hacer dicha afirmación, automáticamente la contraparte responde: “¿cómo puedes decir eso?, si fuera cierto que yo no te quisiera, entonces, ¿Para qué haría todo lo hago por ti (trabajar, preocuparme por ti, sacrificar, tolerar)?”. Y la otra persona, a veces reclama: “No, no… es que esa no es la forma de amor que yo quiero, todo eso está bien pero yo lo que quiero es que me lo hagas saber de otra manera, que me lo digas o que estés más conmigo, etc.” Estoy segura que más de una vez esas palabras las has pensado o las habrás escuchado y esto tiene que ver precisamente con el idioma que usamos para expresar nuestros sentimientos.

Al hablar de idiomas, me refiero a que existen infinidad de lenguajes para expresar nuestros sentimientos a los demás y es posible que seamos expertos en uno o más de uno, lo cual sería ideal, sin embargo, puede que a veces caigamos en el error de creer que esos que dominamos son los únicos que existen, desconociendo de esta forma, que otros pueden llegar a nosotros hablando su propio lenguaje y por no entenderlo, no me doy por enterado de lo que intenta comunicarme y entonces, es fácil que afirme frases como las que anteriormente encontraste.

Quizás, mientras estás leyendo este post, estés haciendo recuento o conciencia de los lenguajes que usas para expresar tus sentimientos y puede que se te ocurran muchos o solo unos pocos, si es así, no te preocupes,  a continuación te describiré unos cuantos que seguramente ya conocías y otros que serán nuevos para ti:

Lenguajes:
·      Verbal
·      Escrito
·      Pictórico
·      Musical
·      Gestual
·      Detalles
·      Regalos
·      Sexual
·      Compañía
·      Hechos
·      Caricias y abrazos
·      Interés por el otro
·      Silencio elocuente
·      Miradas

Ahora que los conoces, te voy a trasladar unos interrogantes muy interesantes que aparecen en el libro, ¿ Cuál de todos esos lenguajes es el que utilizas con mayor frecuencia? ¿Cuál es el lenguaje que más utilizas con tus padres o con cada uno de tus hijos, con cada uno de tus amigos o con tu pareja? ¿Cuál de todos esos lenguajes es el más difícil te resulta? ¿Cómo sueles percibir los sentimientos que te expresan en lenguaje no verbal?, ese lenguaje que más utilizas con estas personas ¿te lo entienden? ¿Captan lo que tú quieres comunicar a nivel de sentimientos? Y por último ¿Cuál es el lenguaje que más utilizan tu pareja, tus hijos o tu familia contigo?, ¿Lo entiendes cuando te hablan con dicho lenguaje?.

Me gustaría compartirte la conclusión que saque cuando me hice estos interrogantes… descubrí, que era necesario aprender otros idiomas, pues existían en mi entorno personas a las que amaba, pero hablábamos idiomas diferentes y no lográbamos comprender que a gritos estábamos intentando hacerle entender al otro lo que llevábamos dentro, por otra parte, me ayudo a darme un baño de humildad y reconocer que todos los idiomas son válidos para comunicar y que el hecho de que yo no lo hablase o no me gustase no significaba que no fueran adecuados, también me ayudo a comprender que debido a la cultura en la que hemos crecido,  hombres y mujeres tenemos idiomas  diferentes que se nos facilitan más  para expresar nuestros sentimientos y por último descubrí que no debía empeñarme en que los demás hablasen sólo los lenguajes que yo dominaba.

Espero que el post de esta semana te motive lo suficiente para volverte políglota en el lenguaje del amor.

Hasta pronto!!






2 comentarios:

  1. Bonito artículo Judy, son diferentes formas de demostrar un mismo sentimiento. Nos vemos pronto. Anabel

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    Respuestas
    1. Gracias Ana. Ponerlo en práctica es muy enriquecedor!. Un abrazo

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