viernes, 4 de marzo de 2016

Perspectiva en el amor.....

La publicación de esta semana, nos da otra clave que contempla el libro los pasos del amor y la capacidad de amar, en el cuarto paso “la aceptación”.


Te preguntaras ¿frente a un evento en mis relaciones personales, miro con perspectiva?, ¿Cómo debo hacerlo?, ¿Qué debo tener en cuenta para hacerlo?, pues bien, eso es lo que al leer el libro he podido aprender y lo quiero compartir con todos vosotros.

Sin lugar a duda, en todas las relaciones sean estas de amistad, hijos, pareja, etc., se presentan momentos de desacuerdo que pueden llevar a una discusión o a un malestar entre las dos personas, lo que hace la diferencia entre terminar en un campo de batalla y una pronta solución, está en la forma como enfocamos tal desacuerdo, por lo que si nos enfocamos en que la otra persona no nos entiende, culpabilizándole de la situación, lo más seguro es que esto termine en una fuerte discusión, desgastando energía y tiempo. Sin embargo, si lo que hacemos es focalizar toda nuestra atención en la situación, sin lugar a duda, la solución llegará con más rapidez y  ante todo con sensatez.

Por otra parte, si somos capaces de aceptar que cada ser humano es diferente y que no existen dos personas iguales, seguramente comprenderemos que, la persona que comparte con nosotros éste camino, tiene diferencias con respecto a nosotros y no siempre son defectos, es decir, el simple hecho de que no piense, sienta o actúe como tú, no quiere decir que sea un defecto, esto nos ayuda a trivializar aquellas cosas que no nos gustan para sobrellevarlas sin angustia ni victimismo.

En éste punto vale la pena citar un fragmentó del libro que dice : “se puede considerar como defecto aquello que claramente perjudica a la persona, como la drogadicción, ludopatía, alcoholismo y otras adicciones que claramente actúan en detrimento de su salud, que ponen en peligro su vida y terminan afectando la relación, pero la mayoría de los acontecimientos que tienen las relaciones no están bajo la categoría de defecto, sino bajo la categoría de diferencia”. Estoy segura que esta aclaración ayuda a darle a cada situación su justo peso.

Por último, hay otra situación que nos ayuda a tener perspectiva y es el saber reconocer cuando debemos partir y hacerlo sin miedo al sufrimiento. Todos sabemos dentro de nosotros cuando una relación nos está haciendo daño, por el padecimiento que sentimos. Pues bien, hemos de saber decir adiós, teniendo presente que aunque nos cause dolor, este es por un bienestar propio, aquí, recuerdo la analogía a la que hace referencia el autor, cuando una persona decide y elige salir de una adicción, pasa por una fase que no puede saltarse conocida como “mono”, pero todos sabemos que esta no es eterna y cuando sale victorioso de la misma, llega a ese estado de bienestar y de recuperación. De esta misma manera, nos ocurre en el campo afectivo, si tenemos claro nuestro objetivo, aunque suframos podemos salir del mismo sin dar tantas vueltas innecesarias.

Los tres puntos que mencionamos en este post, nos llevan a tener una perspectiva en los eventos que habitualmente se nos presentan, es aprender a ponernos el sombrero de otro color para ver las cosas en otra escala de colores. Por experiencia personal puedo compartiros que si se practican a conciencia, llegamos a entender y comprender a las personas que tenemos a nuestro alrededor, dejamos de desgastar energía en sensaciones y obviamente en pensamiento inapropiados, por lo que como resultado estaremos enriqueciéndonos  a nosotros mismo y a nuestra relación.

Así que amigos, no dejéis de practicar y vuestro camino será mucho más bello!!

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