viernes, 8 de abril de 2016

Dos falsos mitos que desvelan, que no nos aman como parece.

Hoy, hemos traído dos nuevas máscaras que nos ayudarán a quitar unos cuantos mitos que tenemos acerca de lo que creemos que es amor, pero que lejos está de ello.

La primera de ellas, tiene que ver con la falsa creencia de que las lágrimas demuestran la intensidad del sentimiento, seguro has escuchado o quizás tú mismo, habrás pensado o pronunciado frases como: “Parece que le importa muy poco lo que ha sucedido, no tiene corazón,  pues  no ha soltado ni una sola lágrima”, o “No ha parado de llorar desde lo sucedido, se nota que le amaba intensamente”… Las lágrimas son una forma más de expresar una sensación, ya sea de tristeza, alegría, rabia, miedo e incluso manipulación... pero es sólo una forma más, no la única; existen personas a las que les es más fácil utilizar esta vía para canalizar sus emociones pero esto no significa que son las que más aman.


Sería absurdo, utilizar el lagrimómetro como medida estándar para saber la cantidad de amor que tienen hacia nosotros o que tú tienes hacia otros.  Las lágrimas hablan más de la sensibilidad (y también sensiblería) que puede llegar a tener una persona, que de la capacidad de amar que posee.

El segundo mito que queremos desvelar, es el controvertido tema de los celos, si, ya sabemos que en exceso son peligrosos pero un poquito, son saludables para la relación…. Noooo, ni un poquito. Donde hay celos, no hay cabida para el amor, la presencia de celos denota una baja valoración y confianza en sí mismo, que volcamos en el otro y como ya hemos visto a lo largo de los anteriores post, estos síntomas muestran una autoestima inadecuada, requisito indispensable para poder amar.

En el libro “los pasos del amor y la capacidad de amar”, el autor, Francisco Benítez,  nos hace referencia de la visión de los cinco diferentes tipos de celos que existen y su relación con cada clase de autoestima: (Según Omar Falworth, en su libro "El arte de amar y hacerse amar") 1. Celos por miedo al abandono. 2. Por identificación. 3. Por orgullo. 4. Celos físicos. 5. Por falta de autovaloración. 

Las personas con autoestima inflada suelen padecer celos de tipo físico y por orgullo; por el contrario, quien tiene una autoestima desestimada, sufre de celos por miedo al abandono y por falta de valoración, por último los celos por identificación corresponden a las personas con autoestima camaleónica.

En definitiva, los celos,  son un ingrediente que van dejando un amargor cada vez mayor en el día a día de una relación, su presencia, va quitando naturalidad, confianza, armonía y bienestar y te convierten en una persona ansiosa, controladora y en los peores casos maltratadora.

Te invitamos a que reflexiones en torno a estos mitos que te presentamos, quizás formen parte de la realidad del vecino o quizás esté tocando a tu propia puerta…

La mejor forma de saber cuántos nos aman, son los hechos, ellos, hablan por sí solos.








 

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