viernes, 9 de diciembre de 2016

Nos amamos por igual?


Continuando con el trayecto sobre las percepciones equivocadas que se tienen sobre el amor, continuo el recorrido con la que se refiere a la igualdad. 

Al leerlo, quizás puedas decir de forma muy rápida que este no es tu caso, que no padeces de esta distorsión, pero si te reconoces en frases como:  si yo te esperé tu también debes hacerlo, Cómo yo si te llame y tu no? ¿Si yo te le he dicho, por qué tu, a mi no?... así podría extenderme unas cuantas líneas más, pero ese no es el objetivo, lo primordial, se trata que descubras si quizás, llevas arraigada esa creencia y no la habías reconocido en ti.

El pensar que en tu relación debe existir la igualdad en todos los aspectos en los que os desenvolvéis,  es partir de la idea que los miembros de la pareja, sois clones.

Para explicarme mejor, partiré del hecho más simple, - aunque reconozco, un poco controvertido -  el dinero. Es común en algunas culturas, que los gastos de casa, se repartan por igual, sin embargo, esta sería una medida equilibrada, si los dos ganasen exactamente la misma cantidad, pues la balanza, no estaría equiparada si el que  gana 1000 euros al mes aporta lo mismo que aquel que gana 2000 euros.

En otras palabras, cada ser humano aporta en la relación, según su riqueza.

Así como ocurre a nivel financiero, sucede lo mismo en innumerables facetas que experimentamos, como por ejemplo, la emocional, psicológica, social, mental…, y para corroborarlo,  te invito a que reflexiones en torno a una relación actual que tengas, supón ahora,  que  un amigo vuestro muy cercano,  os cuenta un problema bastante serio por el que esta atravesando y os pide consejo. Toma consciencia del tipo de respuestas que daríais cada uno de vosotros, ten en cuenta todos los matices…. Te das cuenta, que las respuestas y la ayuda que podéis brindar, no es la misma?

Con el ejemplo anterior, intento demostrar que cada persona es única en su mundo interno y dependiendo de la riqueza que haya cultivado, así mismo, será el fruto que brindará.

Esta reflexión, debe venir acompañada de la mano, de la comprensión, sólo así, podrás valorar, el tipo de abundancia que tienen los que te rodean y no llegar a  molestarte o incluso exigirles, comportamientos, respuestas y conductas, para los cuales, aún no poseen la suficiente riqueza.

Aunque, antes de mirar afuera, sería mucho más interesante que mirases adentro y te puedas dar cuenta del tipo de aportes que brindas a los tuyos, así mismo, toma consciencia de aquellos campos en los cuales aún no estas lo suficientemente preparada para brindar el tipo de ayuda y soporte que te gustaría dar. Pregúntate, cómo podrías mejorar y ponte manos a la obra….

Como te darás cuenta, tienes planos en los que debes invertir tu atención para obtener abundantes resultados en ellos y quizás en donde está tu talón de Aquiles, está la riqueza de tu pareja o de tu hijo, y en lo que tu eres próspero quizás los que estén contigo aún están en números rojos…. Coincidencia? …

Estoy segura que el mundo sería mucho mejor, si en ves de exigir a los demás, nos dedicamos a brindar y repartir nuestra experiencia con humildad, paciencia y comprensión.

Espero que la reflexión de hoy, te aporte una nueva perspectiva.

Hasta pronto peregrinos.



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